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martes, 11 de diciembre de 2012

Reimond Manco: “Ser considerado el mejor jugador de un Sudamericano ha sido el mayor logro de mi carrera”

El futbolista Reimond Manco habla sobre sus inicios en el fútbol, las experiencias vividas con la sub 17 y los problemas que lo han alejado de las canchas: “Lo que busco es poder llegar a un equipo donde me sienta bien”

ALONSO ALMONTE TORREBLANCA @alonsoalmonte

LOS PRIMEROS PASOS

¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol?
Me inicie en la academia deportiva Cantolao, cuando tenía 7 años. Luego tuve un paso por Venezuela, en un equipo que se llamaba Mineros, donde jugué hasta los 12 años. Cuando regrese a Perú jugué dos meses por Cantolao y luego pasé a Alianza, donde estuve hasta los 16 años, donde debuté como profesional y después vino la sub 17.

¿Por qué decidiste jugar por Perú y no por Venezuela?
Yo tengo doble nacionalidad. Por un tema de trabajo mi padre tuvo que viajar a Venezuela, fue por esto que yo nací en allá, pero me crie en Perú. Cuando regrese a Venezuela de visita, a los  14 años, se estaba jugando el campeonato sub 15 en Bolivia, fue por esto que jugué el torneo por la selección venezolana. Pero cuando ya regrese a Perú, llegue a Alianza donde me subieron al primer equipo y es ahí donde me convocan a la selección peruana y también a la venezolana. La decisión no fue muy difícil. Yo me crie aquí, toda mi familia es peruana y solo sentí un poco de tristeza por los amigos que dejé en Venezuela, pero siempre quise jugar por el Perú
.
¿Cómo fue tu niñez?
Como todo niño humilde que se inicia en menores, fue muy difícil. Al comienzo no tenía muchas oportunidades de mostrarme, pero poco a poco acogiendo la atención de los preparadores. Primero estuve en Cantolao B, luego Cantolao A, Venezuela, ya en Alianza el tema fue mucho más competitivo, porque cuando llegue a Cantolao cuando apenas tenía 7 años todavía no sabía que quería ser futbolista.

¿Cómo es que llegas a la selección sub 17?
Estaba jugando con la categoría 87 de Alianza en un torneo nacional, y es ahí donde el profesor Pizerni me vio y me llamó para la primera convocatoria.

SUDAMERICANO SUB 17

¿En algún momento pasó por tu cabeza que esa selección llegaría tan lejos?
Sinceramente no. Nosotros teníamos la idea de mostrarnos, de hacer un buen torneo y poder emigrar. Llegar al mundial no estaba en nuestras mentes cuando partimos de acá. Recién cuando pasamos la primera fase es que comenzamos a creer que la clasificación si se podía conseguir.

¿Qué es lo que más recuerdas de ese sudamericano realizado en Ecuador?
El primer partido y el penúltimo partido. En primer lugar porque nuestro primer rival fue Brasil, al que nunca habíamos podido ganar y es mas siempre nos pasaba por encima, además de siempre quedar campeón en esa categoría. Fue un tema complicado, pues ellos nos subestimaron mucho. El punto de quiebre estuvo en que nosotros llegamos con 20 días de anticipación para aclimatarnos y ellos dos días antes. Nos creímos esa ventaja que tuvimos por aclimatarnos mejor y eso nos sirvió para poder ganarle a Brasil.

¿Qué crees que fue el punto fuerte de esa selección?
Creo que fue la amistad que pudimos tener en ese momento. Convivimos mucho tiempo entrenando en la Videna, mañana, tarde y noche, y creo que eso fue los que nos unió. Además del dialogo fuerte que había entre nosotros. En ese momento, ya había jugadores que a su corta edad ya estaban en planteles profesionales. Futbolísticamente éramos muy maduros.

¿Qué sentiste cuando saliste el mejor jugador del campeonato?
No lo podía creer, porque estaba compitiendo con: un brasilero, un argentino y un colombiano. Era un poco complicado. A mí me llegó la noticia en la cena del día que clasificamos al mundial, a través de la prensa peruana. Fue una alegría enorme, de todo Sudamérica ser el mejor jugador, es quizá el mayor logro que he obtenido en mi corta carrera de fútbol.

¿Cómo influyó en ti ser nombrado el mejor jugador de un sudamericano?
Al principio uno se sorprende y no se da cuenta de lo importante que es ese logro. Lo malo está cuando uno se la cree, se comienza a ganar un poco más  de dinero, se empieza a ten r cosas que antes no se tenían, y se termina por equivocar.  Aunque paso a paso se piensa que lo que se está haciendo es correcto, muchas veces a la gente que se te acerca y te dice que ese es el camino y cuando reaccionas, solo te queda tomar como experiencia lo vivido.

MUNDIAL DE COREA

¿Qué experiencias viviste en el mundial?
Llegamos cuajados. Tuvimos una muy buena preparación, con muy buenos resultados. Siempre creímos conseguir la  clasificación a octavos, pero veíamos muy fácil el acceder a cuartos, porque por más que la gente decía, nos tocó con, Tayikistan, no sabíamos nada de ellos, solo que habían clasificado en un grupo más difícil que el nuestro. Ya cuando llegamos a cuartos y nos enfrentamos a Ghana, el resultado nos dolió muchísimo, porque ya nos habíamos creído que llegar a la final era posible y nos encontramos con un rival muy superior a nosotros.

¿Que sintieron al marcar tanta historia con esa selección sub 17?
Una alegría tremenda. El ganarle a Brasil, cuando nunca se había podido conseguir, haber accedido a una segunda etapa, nosotros lo hicimos y primeros en nuestro grupo, nunca se había clasificado a un mundial y lo conseguimos,  logramos pasar a cuartos en un mundial. Marcos mucha momentos con esa selección, quizás hubiéramos podido llegar más lejos si Ghana no se nos hubiera cruzado en cuartos, pero hasta ahí llegó la historia.

¿Cómo manejaste las ofertas que te llegaron luego del mundial?
Estaba confundido. Tenía muchas propuestas y era saber cuál sería mi futuro. En ese momento yo no tenía mucha experiencia, por más de todo lo que me tocó vivir, seguía siendo muy joven todavía. Hasta que llegó un momento en que me tensione mucho y me volví loco. No sabía qué hacer y termine estresándome. Muchos piensan que yo me gané la lotería, pero no es así, no sabía lo que debía hacer ni a donde ir.  Además que yo nunca tuve una persona al lado que me dijera como debía de actuar. Lo complicado fue el tener que madurar lo doble de rápido, para poder tener una respuesta que no me haga equivocarme.

LOS CLUBES EN LOS QUE JUGÓ


¿Qué sensación te dejo tu debut en Alianza Lima?
La sensación que sentí fue como la que sentiría un niño pobre si lo llevaras a Disney Work. Es inexplicable. Me llamaron al minuto 80`, y la pelota no salía. Creo que jugué 5 minutos. A lo mucho toqué tres pelotas, pero una fue faul y la gente se le quería ir encima a Pedro Plaza, que fue el que me pateo. Fue una alegría enorme, poder escuchar a la gente corear mi nombre

¿Por qué fue qué  relación que tuviste con Alianza se terminó rompiendo?
Ese fue el momento en el que no sabía qué hacer. Yo había firmado por PSV y llegó un momento en el que pensé que todo el mundo me quería lesionar. En el fútbol peruano se ve mucho eso, que a un habilidoso lo patean, si uno juega como sabe un golpe que te lesione te puede sacar del fútbol. Y a mis 17 años todo el peso futbolístico recayó en mí, ya que Alianza no había contratado buenos jugadores, y eso fue demasiada presión, porque la gente esperaba que Reimond tome la pelota se lleve a todos y meta el gol para que Alianza gane.  Y en el primer partido contra Boys yo tenía una presión enorme, me fue mal y cuando la prensa me metió el micrófono  dije lo primero que sentía. Mi culpa estuvo en decirlo públicamente cuando pude haberlo callado y nada hubiera pasado.

¿El motivo por el cual regresaste de Europa fue las lesiones que sufriste y no un tema psicológico?
Lo que sucede es que me acostumbre a ser figura, aquí en Alianza yo era titular indiscutible y ya estaba en la selección de `Chemo´. Cuando fui a Holanda comencé de cero. Tal vez si yo de la sub 17 hubiera ido allá, sin debutar en Alianza, para formarme la historia seria otra. Cuando llegué a PSV, estaba con la mentalidad solo de jugar y las cosas no se dieron así, pues yo no era más que un joven con proyección para ellos. Me afecto el pensar que tenía que jugar y no pensar que las cosas se dan paso a paso, además de una serie de presiones y algunas lesiones.

Si tuviste un buen desempeño en Atlante ¿Por qué no pudiste continuar en México?
En Atlante me fue muy bien. Jugaba con la 10, además de ser titular. Lo que sucedió fue un problema extra deportivo completamente. Fue un poco de miedo por lo peligroso que es México, porque yo tranquilamente pude quedarme y hacer mí denuncia. El club se ofreció apoyarme. Fue un tema más que todo de nombre, pues no iba ser muy fácil decir me asaltaron y que el club lo afirme para que luego ningún otro jugador quiera ir jugar a ese equipo. Fue un tema que pasó y al final me dieron mi carta pase.

Luego del problema en México llegaste a Juan Aurich y saliste campeón ¿Qué sentiste en ese momento?
Yo llegué cuando Aurich estaba a seis puntos de Alianza. Comencé a jugar, quedamos primeros, pero para mí mala suerte en el partido contra  Vallejo me lesioné y me dijeron que tenía para tres semanas de para, y no pude jugar las dos primeras finales. En la tercera final, bajo mi responsabilidad, le dije al profesor que quería jugar y me dio 30 minutos para poder salir campeón.

¿La revancha por lo sucedido en Chiclayo te la tomaste con León de Huánuco?
Por eso dicen que el fútbol da revanchas. Cuando salí de Aurich, me fui con una controversia. Fue por un problema personal con el entrenador (Umaña). Él se portó mal conmigo, como dijo Ciciliano. “Me dio el abrazo de Judas”. Y es por esto que llegué a León de Huánuco donde jugué 7 partido y eso me sirvió para interesarle a un equipo del medio oriente.

¿Qué sucedió en Qatar?
Lo que me pasó ahí, pasa en muchos equipos. Eso sucede cuando un equipo tiene los cupos de extranjeros limitados. Yo siempre vi esto y ahora me tocó a mí. Tenían tres cupos, y éramos seis extranjeros. De los tres, cuatros eran llevados por el entrenador. El técnico que me pidió, lo sacaron. Era sumamente complicado. Yo creo que habría haber tenido que hacer diez mil huachas en un partido,  llevarme al entrenador, al presidente y a toda la tribuna y hacer el gol para que puedan ponerme a jugar y eso es (risas).

LA ACTUALIDAD

¿Qué viene para Reimond Manco?           
Lo que busco es poder llegar a un equipo donde me sienta bien. Poder jugar unos seis meses para poder recuperar mi nivel futbolístico, porque la técnica no se pierde.



martes, 30 de octubre de 2012

Julio César Uribe: “No soy de calificar el trabajo de otros técnicos, simplemente creo que un entrenador busca lo mejor para su selección”

El ´Diamante` cuentas sus orígenes, las vivencias que pasó en el fútbol, el amor que le ha cogido a la cocina, además de sus apreciaciones sobre el proceso de Sergio Markarián: “Él es la cabeza de 25 jugadores que quieren cumplir un propósito”

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           
Alonso Almonte Torreblanca

Considerado como uno de los jugadores más elegantes que ha tenido el fútbol peruano, fue bautizado como el `Diamante´. Dotado de un regate y una técnica no común en la mayoría de futbolistas, popularizo la jugada conocida como la elástica en los  años 80. Con la selección nacional disputó el mundial de 1982 realizado en España- además, de haber paseado su fútbol por distintos países de américa y Europa como: Perú, Méjico, Colombia e Italia. 

SUS INICIOS
¿Cuáles fueron tus orígenes? 
Yo crecí en Barrios Altos. Mis orígenes son de raíces muy humildes. Soy el quinto de seis hermanos. En una cama de dos plazas dormíamos los seis, y dormíamos tan apretaditos que soñábamos lo mismo (risas). Tenía las cualidades de jugar fútbol y me fui formando en Sporting Cristal. Lo único que tenía en la mente era ayudar a mi madre, a que tenga una casa propia, ayudar a mis hermanos, a que crezcan en la vida.  Estos fueron  algunos de mis propósitos que, gracias a Dios, los pude cumplir. 

COMO MANEJAR EL DINERO
¿Cómo lograste que el dinero, que comenzabas a ganar como jugador, no fuese un factor negativo en tu vida? 
Cuando tenía 17 años, el primer sueldo que gané fue de 3 mil soles. La mitad se la di a mi madre y la otra parte, en lugar de gastármelo, lo compartí con mis hermanos y primos. Crecí haciendo esto. Fue una política de ahorro que conforme fue creciendo, lo que le daba a mi madre era más y lo que me quedaba me permitía seguir ayudando a mis hermanos y también  poder guardarlo en el banco. Nunca he sido de despilfarrar el dinero. Siempre seguí los consejos de mi mamá de ahorrar, y así me he conducido siempre. 

¿Consideras que el jugador actual en ese factor ha perdido el rumbo? 
Cuando tus recursos van de menos a más, se valora lo que se va percibiendo. Pero cuando te llega lo que tú no esperas, y si es demasiado, ahí es cuando se comienza a despilfarrar, porque vives pensando que siempre vas a ser joven, que siempre vas a tener, que el dinero te hace dueño del mundo, cuando no es así. Te trastoca el tema emocional, confundiéndote y llevándote por un camino equivocado. 

LA SELECCIÓN PERUANA
¿Markarián es el técnico indicado para esta selección? 
No soy de calificar el trabajo de otros técnicos, simplemente analizo y creo que un entrenador busca lo mejor para su selección. Él es la cabeza de 25 jugadores que quieren cumplir un propósito. Lo más difícil es homogeneizar, no solo el tema deportivo sino conductual, porque si permite que el grupo se parta entre  los 4  jugadores llamados los intocables de los otros 21, ahí comienzan los problemas. 

¿En tu época como jugador era normal que un futbolista ganara más que el entrenador? 
No priorizábamos el tema económico. No había tanta expectativa por cuanto ganaban los futbolistas. La expectativa era simple, queríamos ser los mejores. Lo que sucede es que se ha invertido la interpretación del dinero. En mi época lo que buscábamos era ser los mejores y la consecuencia de estos nos traía dinero. Ahora buscan el dinero sin ser los mejores. Se han invertido las interpretaciones.

¿Crees que el Perú hay un cierto apego por los técnicos extranjeros? 
La autoestima del peruano es muy baja, y hay una tremenda ausencia de líderes. Llegan estas personas con buen verso y decoran la realidad. Y como entre peruanos somos enemigos, le facilitamos el trabajo al foráneo. El extranjero que venga y que compita con nosotros. Solo  hay que tener la experiencia y la capacidad para competir de igual a igual. 

¿Crees que la involución del fútbol peruano se debe al mal manejo de los dirigentes? 
Luis Chiriboga es muy firme en su proceso selectivo que tiene permanentemente todo el país ecuatoriano tanto en el tema físico que debe tener cada jugador que integra una selección y la calidad de persona que debe de ser. En Chile es una bonanza generacional importante y Venezuela limitaciones técnicas pero con un orden táctico una planeación correcta y una congruencia o consecuencia de lo que quiere hacer a través de los automatismos. Esa es la realidad. Aquí no sabemos si ese es el camino o nos coludimos con los que no deben de ser o cambiamos todo de una sola vez. 

COMO FUTBOLISTA
Si tu hubieras jugado el partido frente a Polonia en 1982 ¿Qué ventajas y desventajas habría tenido la selección? 
No sé qué tanto se desfavoreció Perú en lo futbolístico sin mi presencia, pero lo que si perdió fue la unión de grupo.  Yo nunca me he sentido indispensable, pero siempre me he creído importante, porque hago mi trabajo bien. Y es lo mismo que trato de transmitirle a mis jugadores. 

¿Tus compañeros que integraron la selección del 82 te pidieron disculpas luego del incidente que tuvieron? 
Cuando me reencuentro con mis ex compañeros, todos me respetan. Todos los que seguían más a otro de los jugadores de ese equipo, hoy me respetan más a mí, porque saben que siempre antes de ser un mejor futbolista traté de ser una mejor persona y sigo por esa línea. Ellos no me tienen que dar ninguna disculpa,  ni se las he pedido. El que actúa bien se puede equivocar, pero el que actúa mal es su decisión. No soy hombre de rencores. 

AMANTE DE LA COCINA 
¿Qué fue lo que te llamó la atención de la cocina? 
Encontré en la cocina una medio de des estresarme y de pensar mucho en lo que es el fútbol. Porque el fútbol no es parte de mi vida, es mi vida. Además encontré una forma de alegrar a mi familia. Mi esposa me ha cocinado por de 30 años y ahora que yo lo hago la oxigeno y hasta competimos. Y disfrutamos mucho haciendo esto, es parte de nuestra felicidad. 





Julio César Uribe: "Estoy seguro que muchos sienten temor a enfrentarse conmigo"

El ex entrenador de la selección dijo que Perú carece de líderes actualmente. Además aclaró que si ahora está desempleado es porque le gusta decir las cosas como son y a muchos les molesta eso.


PABLO BERMÚDEZ @pbermudezdc


El 'Diamante' brindó una conferencia de prensa en el Instituto San Ignacio de Loyola, donde analizó la realidad del balompié nacional y no se guardó nada. Recordó sus mejores momentos como futbolista y negó tener algún conflicto con sus ex compañeros. Además habló de su presente lejos de las canchas de fútbol.

¿Cuáles son los orígenes de Julio César Uribe?
Nací en Barrios Altos y provengo de raíces muy modestas. Soy el quinto de seis hermanos. Todos dormíamos juntos y estábamos tan apretaditos que soñábamos lo mismo (risas). Jugábamos sin zapatos en el barrio y desde pequeño tuve cualidades para el fútbol. Recuerdo que cuando tenía nueve años en la cancha de Barbones estaban jugando los grandes y me llamaron para completar un equipo, jugué tan bien que el día siguiente me estaban esperando para empezar el partido. Así fui creciendo hasta llegar a Sporting Cristal. Lo que tenía en mente día a día era darle bienestar a mi madre, regalarle su casa propia y ayudar a mis hermanos a crecer en la vida. 

Te tocó debutar apenas a los 16 años en un partido frente Alianza Lima en el Estadio Nacional, ¿Cómo conseguiste esa oportunidad?
En realidad yo había debutado frente a Atlético Grau, el entrenador Eloy Campos me había hecho jugar veinte minutos en el partido anterior. Pero antes de esa ocasión, yo me quise ir de Cristal porque a esa edad yo ya hacía lo que quería dentro de la cancha. Las patadas de los adversarios no me detenían. Cuando me enteré que jugaría parecía un perrito con dos colas. A pesar de que nos enfrentábamos a un equipo grande, hice lo que mejor sé hacer y poco a poco me fui ganando el puesto. 

AÑOS DORADOS
¿Cual consideras que fue tu principal virtud dentro del campo?
La habilidad y mi mentalidad a prueba de misiles. Siempre fui un jugador vertical y con mucha convicción para hacer lo que mis cualidades me permitían. Nunca me interesó si mis rivales eran más altos, más fuertes o más potentes. No le tenía miedo a las patadas. Antes no podías estudiar al equipo contrario como se hace hoy en día. Nosotros sólo salíamos al campo y veíamos a once jugadores que querían ganar el partido al igual que nosotros, a demostrar quien es el mejor. Felizmente siempre me fue muy bien.

¿Te consideras una gloria del fútbol nacional?
No. Me considero un hombre feliz que goza del reconocimiento de la gente de su país. El respeto que me tienen me hace sentir afortunado, eso no se compra con dinero. Aunque no con todos es igual, también me han sacado carteles pidiéndome que me boten y campañas en mi contra. Eso es porque yo no perdono indisciplinas ni malas conductas y cuando hay que poner mano dura lo hago. La manzana podrida que está malogrando mi cosecha simplemente la saco. Hay algunos a los que no les gusta eso pero yo soy así.

¿Qué sentiste cuando fuiste nombrado el tercer mejor jugador de América apenas debajo de Maradona y Zico?  
Los tres éramos enlaces y teníamos un promedio de veinte goles por año, algo que ahora no existe. Sin embargo nunca me mareó la fama. Soy un agradecido del fútbol y siempre le di todo lo que tenía que darle. Ese reconocimiento se lo debo a mi disciplina, respeto, compañerismo y trabajo duro en los entrenamientos. Siempre traté de ser un buen profesional y ese es el fruto de mi esfuerzo.

¿Fue el partido en el Parque de los Príncipes ante Francia la mejor experiencia que te tocó vivir vistiendo la 'blanquirroja'? 
Si bien ese día tuvimos un excelente desempeño, hemos jugado otros partidos que también fueron espectaculares. Creo que el mejor que hemos jugado es ese 0-0 contra Uruguay en Lima en 1981. Ese día teníamos que haberle metido por lo menos 7 goles, la figura fue el arquero Rodolfo Rodríguez.  A los uruguayos me los pasaba como postes. Me correteaban, me pateaban, me insultaban pero yo me reía. Aunque pienso que el encuentro ante Uruguay en el 85' (2-2) es el mejor que me ha tocado jugar, porque esa vez me enfrenté no sólo al otro equipo sino también a la argolla que existía en esa época. A esos grupitos que se juntaban a escoger quienes jugaban, en la cancha les demostré quien era el mejor. Después no dejé ni que me felicitaran, porque nunca he soportado las injusticias, jamás.

¿Crees que la historia del partido ante Polonia en el Mundial del 82' habría sido diferente si arrancabas de titular?
Lo que había hecho fuerte a ese grupo era la unión, y en ese momento se empezó a perder. Yo no me he creído indispensable nunca pero si he sabido siempre que soy importante, porque hago mi trabajo bien. Es lo que trato de transmitirle a mis jugadores, que no se sientan indispensables porque el día que no estén la vida va a continuar, nada se va a detener.

Después de los problemas que hubo en el grupo en España 82', ¿Llevas buenas relaciones con esos ex compañeros?
La satisfacción que yo siento es que cuando me encuentro con mis ex compañeros, todos me respetan. Hace poco hice una reunión espectacular en mi casa, con Eduardo Rey Muñoz, Eduardo Malásquez, Guillermo La Rosa, Germán Leguía, Pedro Chinchay, Lucho Reyna y algunos más. Parecíamos niños. Recordaba todos los momentos que nos tocaron vivir, y los que en alguna vez fueron más amigos de otros compañeros, ahora son más cercanos conmigo. Entendieron que más allá de haber sido un buen jugador, he tratado siempre de ser una buena persona.  No pido disculpas ni las espero, yo no estoy para calificar las acciones de nadie. Es imposible que un hombre que guarda rencor en el alma llegue a ser feliz.

FALTA DE VALORES
Actualmente se dice que los futbolistas que provienen de familias humildes, de pronto no saben que hacer con las grandes sumas de dinero que reciben y pierden el rumbo. ¿Cómo manejaste ese tema en tu vida para que no te ocurriera lo mismo?
La mitad de mis primeros sueldos siempre eran para mi mamá y eso era intocable. La otra mitad la compartía con mis hermanos e incluso con mis primos con los que vivíamos en la quinta. Guarda pan para mayo siempre me decía mi madre y eso fue lo que hice, en lugar de despilfarrar el dinero lo depositaba en el banco. Así lo he manejado siempre. El problema de los futbolistas actuales es que creen que siempre van a ser jóvenes, la plata los lleva por un camino equivocado y creen ser los dueños del mundo. Provenir de una familia humilde es sólo una excusa, todo depende de tu formación. 

¿Crees entonces que los futbolistas modernos sólo juegan para ganar dinero?
Considero que se ha invertido la interpretación del éxito. En mi época yo buscaba ser el mejor y la consecuencia de eso era recibir dinero. Ahora se piensa antes en lo económico y eso es perjudicial para un jugador. No recuerdan la parte espiritual y solo se interesan en lo material. Siempre recuerdo una frase que dice: Hay gente tan pero tan pobre, que lo único que tiene es plata. Conozco personas que poseen una fortuna y no son felices, y otras que sí lo son con poco o nada. Existe un deterioro social que no hay forma de detener y por eso la gente ha perdido los valores. 

AMARGA REALIDAD
¿Por qué crees que se buscan técnicos extranjeros para dirigir a la selección nacional y no alguien del medio que conozca nuestro fútbol desde sus raíces?
El nivel de autoestima de los peruanos es muy bajo, además existe una tremenda ausencia de líderes. Si viene alguien que te habla bonito, trata de persuadirte y te dice que el cielo siempre es celeste, la gente le cree. Como un peruano es el enemigo de otro peruano, le facilitan el trabajo al foráneo. Yo creo tener personalidad y estoy seguro que muchos sienten temor a enfrentarse conmigo. Me considero una persona competitiva, si no me tienen en cuenta es porque estoy en contra del sistema, lo conozco bien y no estoy de acuerdo. ¿Acaso alguien puede querer al Perú más que un propio peruano? 

¿Consideras que Sergio Markarián es el entrenador adecuado para la actual selección? 
No quiero calificarlo, uno siempre busca lo mejor para su equipo. El técnico es la cabeza de veinticinco jugadores que juntos quieren lograr un propósito. Lo más difícil para un entrenador es lograr homogeneizar no sólo lo deportivo sino también el tema conductual. No puedes dejar que el grupo se rompa por los llamados jugadores 'intocables'. Para lograr los objetivos tus jugadores tienen que encontrarse muy unidos, no hay otra forma.

¿Crees que la crísis que atraviesa el fútbol peruano se debe a los malos manejos dirigenciales en las últimas décadas? ¿Por qué hay tanta diferencia con Ecuador, Chile y Venezuela?
Luis Chiriboga es muy firme en ese proceso selectivo que tiene permanentemente en todo lo que es Ecuador. El tema de cualidades motrices que debe tener cada jugador que integra una selección y también el tema conductual. Creo que lo de Chile es una bonanza generacional importante. En Venezuela puedo ver limitaciones técnicas pero tienen un orden táctico y una planeación correcta. Una consecuencia de lo que quieren hacer a través de los automatismos. Aquí no sabemos todavía cuál es el camino.

Si tuvieras la posibilidad de volver a las canchas, ¿Qué jugadores de la actual selección te gustaría tener al lado?
Con aquellos que te devuelvan bien la pelota. Habría que analizar quienes son los que mejor técnica tienen. Hablando defensivamente yo no veo a algún jugador que al ser presionado pueda hacer un buen gesto de cambio de dirección, una buena descarga o un lanzamiento que te permita limpiar la jugada. En el fútbol actual solo veo que la revientan y dividen la pelota. Por eso a mí me encantaba Chumpitaz, porque cuando lo apretaban él salía jugando y te la entregaba limpiecita. Velásquez la recuperaba y no se complicaba, te la daba al pie. Luego me juntaba con Cueto, La Rosa, Barbadillo, eramos un equipazo. A los jugadores de hoy no los puedo comparar porque creo que no han alcanzado a esos grandes futbolistas que yo tenía al lado. 

BALÓN DE ORO
¿Quién piensas que debe ser galardonado como el mejor jugador este año, Lionel Messi o Cristiano Ronaldo?
Es una simple cuestión de números. Ahorita Messi es el jugador excluyente, detrás de él viene Ronaldo y luego vendrá Falcao.

¿Pelé o Maradona?
Esas comparaciones siempre se van a hacer, para mí cada quien tiene su tiempo, así de simple. Pelé fue el mejor en su época, Maradona el mejor en su tiempo y actualmente el mejor es Messi. El problemas es que a los que han sido los mejores, les cuesta reconocer que cada quien tiene su momento.

SABOR A MI
Hace poco mencionaste que has encontrado un nuevo pasatiempo, ¿Cómo así descubriste el gusto por cocinar? 
Encontré en la cocina una forma de acabar con el estrés y pensar mucho en el fútbol. Porque el fútbol no es parte de mi vida, es mi vida. Además de esa forma le doy una alegría a mi familia. Mi esposa me ha cocinado por más de treinta años y ahora yo le estoy dando un respiro. A veces competimos en el buen sentido de la palabra, ella cocina espectacular pero yo hago cosas más gourmet y en verdad lo disfrutamos mucho.

¿Cuál es tu plato fuerte?
Mira cocino un arroz con pato y un sudado que te mueres. También me salen bien las pastas y el arroz con pollo. Ahí me defiendo.

¿Cómo así aprendiste a cocinar?
Viendo Utilísima y Gourmet, son parte de mi entretenimiento. Apunto siempre las recetas. Antes se me pasaba la sal y ese tipo de cosas pero he ido aprendiendo. Hoy en día creo que cocino bien pero voy a seguir mejorando porque me entretiene mucho.

¿La señora se 'pica' cuando cocinas rico? 
Cuando le pregunto a mi hijo me responde que está buenazo y me hace el gesto de aprobación con el dedo. En cambio mi señora me dice a secas: está rico (risas). Pero es parte del bienestar de la familia.  

Julio César Uribe: “En veinte años de entrenador jamás me he coludido con ningún jugador”

El ex entrenador de la selección peruana sostiene que por ganar tanto dinero, algunos jugadores sufren de un desequilibrio emocional. Asimismo, asegura que el fútbol peruano carece de líderes y que muchos futbolistas manipulan a sus técnicos.

                 
                  (Fuente: Isil.pe)

MICHAEL CARRIÓN @michecar 

Dueño de una fuerte personalidad y de una retórica poco común en nuestro medio , Julio César Uribe, uno de los mejores futbolistas peruanos de todas las épocas, repasa con nosotros sus primeros pasos en el balompié, comenta lo que significó para él haber sido considerado como el tercer mejor jugador de América en 1981 (solo detrás de Maradona y Zico) y nos da su punto de vista sobre el comportamiento de algunos seleccionados (y de los futbolistas peruanos en general) .

Además, nos cuenta cuál es su nueva distracción ahora que no tiene empleo, algo que, dicho sea de paso, él no termina de comprender. “Después de 20 años de cumplir metas, no entiendo cómo no tengo trabajo”, nos dice.

¿Cuáles son sus orígenes?
Crecí en Barios Altos, mis orígenes son de raíces muy modestas. Soy el quinto de seis hermanos, todos dormíamos en una cama de dos plazas y dormíamos tan apretaditos que soñábamos lo mismo (risas). Tenía las cualidades para jugar al futbol y fui creciendo en (Sporting) Cristal y día a día lo único que tenía en mente era darle bienestar a mi madre, ayudar a mis hermanos a que crezcan en la vida y fue uno de los propósitos que gracias a Dios los cumplí.

¿De los tres hermanos fue el único que llegó a ser futbolista?
Sí, fui el único que se dedicó al fútbol.

¿En qué circunstancias se dio su debut en la Primera División?
Fue un poco la consecuencia de lo que venía intentando el técnico que en ese entonces era Eloy Campos. Yo ya había debutado 20 minutos ante el Atlético Grau, pero antes de mi debut quise irme. Tenía 16 años y a esa edad ya hacía lo que quería en el campo de juego. Cuando me dan la oportunidad desde ese momento me gané el puesto. Acababa de cumplir 17 años. Cuando me dan la noticia de que iba a debutar parecía un perrito con dos colas. Estaba muy feliz.

¿Cuáles cree que eran su mayores virtudes futbolísticas?
La habilidad, la verticalidad, la convicción que he tenido siempre para hacer lo que mis cualidades me permitían y la mentalidad que era a prueba de misiles.

¿Cuánto significó para usted haber sido considerado como uno de los mejores jugadores de América, sólo detrás de Maradona y Zico?
Feliz por eso. En esa época los que jugábamos de enlace teníamos un promedio de 19 ó 20 goles por año y hoy ese promedio ya no existe. ¿Qué cambió en mí? Antes de eso he tenido muchos reconocimientos, por lo que en mí no cambió nada, sigo siendo la misma persona de cuando era muy joven. La fama no me ha envanecido, he luchado más que por tener fama por cumplir mis propósitos de vida y el cumplirlos me permitió tener fama, que es diferente.

¿Se considera una joya o gloria del fútbol peruano?
No, me considero un hombre privilegiado, muy feliz porque gozo del reconocimiento de la gente de mi país. Yo no ando con guardaespaldas, el taxista me pasa la voz: ‘Jeta Jeta’, ‘Diamante’ y yo me río. La gente me reconoce y me respeta y eso te hace sentir afortunado y eso no se compra con dinero.

SU VISIÓN DEL FÚTBOL Y DE LOS ACTUALES FUTBOLISTAS 
¿Qué piensa de los técnicos que le dan a sus jugadores cada vez menos licencia para desarrollar su inventiva dentro de la cancha?
Eso es una barbaridad, es ir contra las normas. El fútbol tiene parámetros conceptuales, tiene un orden, un automatismo, pero al talentoso, al que inventa, no le puedes prohibir que haga lo que mejor sabe. Es más, los automatismos que te permiten llegar a compactar tu fuerza colectiva, te da la posibilidad de que el que tiene talento pueda fluir.

¿La diferencia más notable de los jugadores de antes con los de ahora es que estos últimos creen estar por encima de sus entrenadores?
Son manipuladores, quieren que juegue el amigo, con el que tienen más afinidad y el técnico se colude con ellos. Yo en 20 años de entrenador jamás me he coludido con ningún jugador, yo trato de ser justo con todos.

Teniendo en cuenta sus modestos orígenes, ¿cómo manejó el hecho de recibir un sueldo y no marearse con el dinero?
Cuando yo tenía 17 años mi primer sueldo fue 3 mil soles. De ese dinero el 5% era intocable para mi mamá y el resto lo compartía con mis hermanos y mis primos que vivían en una quinta. En la medida que se iba a incrementando, empecé a vestirme mejor y el resto lo metí al banco. Mi madre siempre me decía que guarde pan para mayo y así me he conducido siempre.

¿Considera que en ese sentido el jugador actual ha perdido el rumbo?
Lo que pasa es que cuando tus recursos van de menos a más, valoras mucho más lo que estás percibiendo. Cuando te llega lo que no esperas y ya es demasiado, lo despilfarras porque vives la etapa de una forma que crees que toda la vida vas a ser joven, sientes que el dinero te hace ser el dueño del mundo cuando no lo eres. Es decir, el dinero te trastoca un poco el tema emocional confundiéndote y llevándote por un lugar equivocado, te saca de la línea emocional y es ese desequilibrio emocional en el que cae el jugador por, entre otras cosas, la formación que ha recibido.

SU PASO POR EL BANQUILLO DE LA SELECCIÓN
¿Por qué se apuesta tanto por los técnicos extranjeros y no por alguien que conozca la realidad del futbolista peruano?
El peruano desafortunadamente tiene un nivel de autoestima muy bajo y hay una tremenda ausencia de líderes. Entonces, para alguien que tiene las cualidades de poder serlo, te habla bonito, te persuade y como un peruano es el enemigo de otro peruano, entonces le facilita la tarea al foráneo.

¿Cree que en circunstancias similares usted no tendría el apoyo del que todavía goza Markarián?
Mira, yo he trabajo en México, y las cuatro veces que he estado allí han sido en condiciones adversas. Y las cuatro veces que no he elegido plantel, se le ha transformado, porque siempre he tratado de sacar lo mejor de mis jugadores. Ahora, en la Copa América fui considerado el mejor comentarista trabajando para CMD, pero no hoy tengo empleo. ¿Cómo se entiende de que el mejor no tenga trabajo? Después de 20 años de cumplir metas, no entiendo cómo no tengo trabajo. ¿Racismo? No, es un tema de negocios. Si quieres vender tu alma véndela, es tu problema, yo no la vendo.

Franco Navarro declaró hace unos días que él tuvo muchos inconvenientes con los empresarios cuando dirigió a la selección. ¿Tuvo problemas similares?
Uno se me acercó, me dijo que no sea pelotudo, que esto y lo otro y le dije que se había equivocado de persona y me siento feliz de no haber negociado con ese tipo. Nadie me puede señalar y por eso soy un problema. Nadie más se me acercó y el único que lo hizo encontró la puerta cerrada.

¿Es cierto, como lo afirmó un periodista, que Claudio Pizarro lo ‘volteó’ cuando dirigía la selección?
Eso me lo comentó el mismo Phillips (Butters, periodista). Y a los dos días Claudio (Pizarro) me llamó para decirme que él no había hecho eso y yo le dije: “Mira Claudio, yo te puedo mirar a los ojos siempre y sentirme tranquilo porque nunca hice nada contrario a lo que siempre te expresé. Si tú lo hiciste es tu problema”. Lo importante es que tú hagas las cosas bien. Si tú eres honesto con alguien y él no lo es contigo, ya es su problema. Si tú eres un buen tipo, muere como un buen tipo.

¿Muchos piensan que usted es una persona soberbia?
No soy soberbio, simplemente soy un hombre convencido que logró la distinción sin la información que hoy se tiene, lo que es doble mérito. Y yo he sido uno de esos privilegiados que logró la distinción sin la información necesaria y hoy yo la trasmito en la forma correcta. Eso es todo.

EL BALÓN DE ORO Y SU AFICIÓN POR LA COCINA
¿Quién merece llevarse el Balón de Oro: Messi o Cristiano Ronaldo?
Números nada más, solo hay que hacer números independientemente de tus gustos. Y en la actualidad, Messi es el jugador excluyente, Cristiano está detrás de él y ahora viene Falcao también.

¿Qué piensa de las comparaciones que hacen entre Pelé, Maradona y Messi?
Esas comparaciones se van a hacer siempre, pero la historia es tan puntual que cada quien tiene su tiempo, así de simple. Pelé lo fue en su momento, Maradona en el suyo y ahora Messi es el mejor, y eso hay que reconocerlo. No entiendo por qué a algunos les j… reconocer que cada quien tuvo su tiempo, si es tan simple.

¿Cómo nace su afición por la cocina?
Se debe a que encontré en la cocina un medio para desestresarme y una forma de alegrar a mi familia. Mi esposa me ha cocinado treinta y tantos años y ahora que yo cocino la oxigeno un poquito, y a veces hasta competimos porque ella cocina de un modo diferente al mío. ¿Qué platos me salen mejor? El arroz con pato, hago un sudado espectacular, un buen lomo saltado, cocino buenas pastas, carnes. Me defiendo, me defiendo.

¿La señora se pica cuando a usted le sale un mejor plato que a ella?
(Ríe) Cuando le pregunto a mi hijo: ¿Qué tal está? Él me levanta el pulgar y me dice que está muy bueno. Cuando le digo a mi esposa: Amor, ¿qué tal está? Está bueno, me contesta (de manera cortante). Pero eso es parte también del bienestar de la familia.